Invertir en la formación de los empleados es una de las decisiones más inteligentes que puede tomar una empresa. Pero muchas pymes aún desconocen que existe una manera de hacerlo sin que suponga un coste adicional: a través de la formación bonificada.
En este artículo te explicamos de forma clara y profesional qué es la formación bonificada, cómo se gestiona y cómo puede beneficiar a tu empresa, especialmente en el marco legal y laboral vigente en España.
¿Qué es la formación bonificada?
La formación bonificada es un sistema que permite a las empresas ofrecer cursos de formación a sus empleados y recuperar el coste a través de bonificaciones en las cotizaciones a la Seguridad Social. Es decir, el importe del curso se descuenta posteriormente de los seguros sociales que paga la empresa.
Este sistema está gestionado por la Fundación Estatal para la Formación en el Empleo (FUNDAE), en colaboración con el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). Cualquier empresa que cotice por formación profesional en la Seguridad Social tiene derecho a un crédito anual para formación.
Contabilidad de la formación bonificada
La formación bonificada debe registrarse correctamente para evitar errores en la contabilidad de la empresa, por eso los libros contables son importantes. Lo habitual es:
- Registrar el gasto del curso como un gasto de formación.
- Registrar la bonificación como una subvención a imputar en resultados del ejercicio.
Aunque la operación pueda parecer sencilla, una gestión incorrecta puede derivar en inspecciones tributarias o en la pérdida del derecho a la bonificación.
¿Cómo funciona la formación bonificada?
- Consulta del crédito disponible: Cada empresa dispone de un crédito anual para formación, calculado en función de las cotizaciones realizadas el año anterior y del tamaño de la plantilla. Este crédito se puede consultar a través de la web de FUNDAE.
- Planificación del curso: La empresa elige la acción formativa (puede ser presencial, online o mixta) y decide si lo gestiona internamente o lo contrata a un centro de formación acreditado.
- Comunicación a FUNDAE: Antes de iniciar el curso, es obligatorio comunicar la formación a FUNDAE con al menos 2 días de antelación, incluyendo datos como el contenido, fechas, alumnos y modalidad.
- Realización y control: El curso se imparte y debe cumplir con los requisitos establecidos: asistencia mínima del 75%, evaluación de resultados, y documentación justificativa.
- Aplicación de la bonificación: Una vez finalizada la formación, la empresa puede aplicar la bonificación directamente en los seguros sociales (a través del sistema RED y el boletín de cotización).
Imaginemos una pyme de 12 empleados que decide ofrecer a sus trabajadores un curso de Excel avanzado. El coste total del curso es de 800 €. Como cotiza por formación profesional, tiene un crédito anual suficiente para cubrir ese importe.
- La empresa comunica el curso a FUNDAE.
- Los empleados realizan la formación.
- Una vez completado el curso, la empresa aplica una bonificación de 800 € en su siguiente liquidación de seguros sociales.
Resultado: los empleados han mejorado sus competencias y la empresa no ha asumido un coste neto por la formación.
Formación bonificada y Seguridad Social
Es fundamental entender que la formación bonificada está directamente vinculada a las cotizaciones sociales. Por eso, solo pueden acceder a ella las empresas que coticen por formación profesional, y el importe bonificable está condicionado al crédito disponible.
Además, el seguimiento por parte de la Administración es riguroso. La Seguridad Social y FUNDAE pueden solicitar documentación justificativa, por lo que es muy importante llevar un control adecuado de cada paso.
En Anta Consulting, ayudamos a las empresas a gestionar la formación bonificada con garantías y sin errores. Nos encargamos de:
- Calcular tu crédito anual.
- Comunicar la formación a FUNDAE.
- Verificar que cumples con todos los requisitos legales.
- Asesorarte en la contabilidad y aplicación de las bonificaciones.