Menu
Retos De La Mujer Emprendedora

Retos de la mujer empresaria y emprendedora

Coincidiendo con la celebración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, desde Anta Consulting nos gustaría destacar el importante papel que tiene la mujer empresaria y emprendedora en la economía española. Las cifras hablan que las emprendedoras y empresarias representan hoy día hasta el 35% del tejido empresarial. En estos momentos hay cerca de se cifra en más de un millón el número de mujeres autónomas o que trabajan por cuenta propia, demostrando que emprender ya no es sólo cosa de hombres.

Los expertos citan la ilusión, la motivación, la constancia y la pasión por un proyecto como los puntos más importantes que llevan a una mujer a emprender y que, en consecuencia, también son el pilar fundamental de su éxito. Al otro lado de la balanza, las barreras invisibles o una especie de techo de cristal que conforman la posible falta de confianza, un cierto afán de perfeccionismo e incluso las desigualdades que todavía existen en un mundo empresarial que, para algunas cuestiones, sigue teniendo demasiado protagonismo masculino, al menos en cuanto a prácticas.

La mujer, ante el mundo de la empresa

-Lograr el apoyo familiar: Es fundamental porque es el primer círculo que rodea a las mujeres. En él podrán encontrar consejos, ánimo y hasta financiamiento.

-Enfrentarse al riesgo: Las mujeres suelen más perfeccionistas, lo que les lleva a prepararse más y, en ocasiones, pecar de conservadoras esperando el mejor momento. El riesgo, siempre medido, es imprescindible para crecer en el mundo de los negocios.

-Estar bien rodeadas: Tener próximo a ellas, especialmente en el aspecto profesional, gente formada y preparada no sólo desde la perspectiva académica o laboral, sino también emotiva y psicológica. Que las entienda, apoye e infunde energía positiva en esos momentos complicados por los que siempre atraviesa una empresa.

-Capacidad de delegar: Error común de cualquier emprendedor o empresario, que prefiere asumir todas las tareas por miedo a defraudar o perder el control de la situación en su negocio. Y más especialmente en el caso de las mujeres, que son más cuidadosas con los detalles. Hay que saber cómo, cuándo y en quién delegar, y no ser mujer orquesta.

-Ejemplos motivadores: Una de las formas de superar esa barrera virtual o psicológica que tienen las mujeres en un mundo tradicionalmente de hombres como el de la empresa es conocer historias de éxito. Casos de mujeres que se han convertido en grandes empresarias, con muchos trabajadores a su cargo y que ejercen el liderazgo en el mundo de los negocios. Inspiración para soñar…y cumplir un sueño.

Cambios legislativos: Es importante que los parlamentos, en general, y los gobiernos, en particular, continúen avanzando en materia de igualdad mediante la aprobación de leyes que faciliten conciliar la vida laboral y familiar de las mujeres, sin restringir sus derechos como madre.

-Más infraestructuras/servicios: Relacionado directamente con esto último está el hecho de que dispongan de los servicios e infraestructuras adecuados donde poder concretar esta conciliación de la vida laboral y familiar. Ejemplo: más guarderías con horarios más amplios, espacios para dejar a los hijos en las mismas empresas, etc.

-Compromiso de los hombres: para ser comprensivo con la situación de las mujeres y, en el caso de las parejas o maridos, haya una mayor concienciación y sensibilidad para compartir las tareas de la casa y las responsabilidades respecto a los niños.

– Buena fe de esta conciliación entre la vida profesional y familiar son las políticas sociales que todos los partidos políticos han presentado en sus programas con motivo de las pasadas elecciones Municipales y Autonómicas  del 24 de Mayo.

Suscríbete al boletín

Si te ha gustado lo que has leído suscríbete y recibirás en tu correo todos nuestros artículos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Límite de tiempo se agote. Por favor, recargar el CAPTCHA por favor.