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Hacerse Autonomo Siendo Moroso

¿Es posible hacerse autónomo siendo moroso? Seguro que conocéis a uno o muchos autónomos a los que la crisis pasó factura e impidió cumplir con sus obligaciones fiscales, por lo que se hubieron de dar de baja como trabajadores por cuenta propia. Tras esos años de máxima dificultad, son muchos los que ven de nuevo la oportunidad de recuperar sus trabajos retomando esa aventura empresarial o, por el tipo de trabajo al que han accedido, deben darse nuevamente de alta en el Régimen Especial de Autónomos, con el handycap de que su nombre aparece en el listado del Servicio Nacional de Información sobre los Ficheros de Morosos (Asnef). En este caso es cuando surge la pregunta:

¿Puede hacerse uno autónomo siendo moroso?

Anteriormente si el nombre de una persona aparecía en el registro del Asnef su futuro como empresario aparecía de color gris, por no decir muy negro. Es cierto que existía, y todavía existe, la posibilidad de darse de alta nuevamente como autónomo, aunque una cosa es la teoría y otra, la práctica.

Y es que el principal escollo, más allá de la estricta legalidad, es la dificultad para acceder a financiación, ante la negativa casi segura de las entidades bancarias a conceder cualquier tipo de crédito, quedando en manos de terceros como los llamados bussines angel o métodos alternativos de mecenazgo basados en mecenazgo y nuevas tendencias empresariales como el Crowdfunding. Por no hablar de la posibilidad de que te embarguen las cuentas en caso de obtener ingresos o te encuentres con problemas para contratar suministros y servicios relacionados con tu actividad profesional.

No obstante, la aprobación en 2015 de la Ley de segunda oportunidad ha permitido a los particulares, emprendedores pequeños empresarios y consumidores liberarse de todas las deudas. Esta normativa permite que una persona física o jurídica pueda salir adelante a pesar de tener sobre sus espaldas una deuda importante y difícil de asumir, de manera que un fracaso empresarial no se convierta en una pesada losa que haya cargar de por vida, sino una oportunidad para reciclarse y comenzar desde cero.

De hecho, para muchos esta Ley de Segunda Oportunidad supone un incentivo para aquellos que están pensando en emprender su propio proyecto empresarial , aunque partan de la inexperiencia y un cierto desconocimiento, ya que la nueva normativa les garantiza una especie de Plan B.

Adiós a los avales

Además, todos esos trabajadores autónomos que hayan avalado los préstamos de sus negocios con su patrimonio personal y no puedan hacer frente a sus deudas, pueden acogerse a la citada ley con el fin de liberarse del aval y de las deudas contraídas. Y es que la Ley de Segunda Oportunidad contempla dos vías de actuación para los autónomos que se encuentren en situación de sobreendeudamiento.

Por un lado, existe un mecanismo de mediación que para alcanzar una refinanciación que se ajuste a la realidad económica del deudor y no a las pretensiones habituales de los acreedores, partidarios generalmente de de incrementar los tipos de interés o la presentación de nuevos avales.

Si no se llega a un acuerdo se inicia el proceso de Segunda Oportunidad, que consiste en liquidar de forma ordenada el patrimonio del deudor y concederle la liberación de sus deudas. Dicha concesión pone fin al límite tradicional de responsabilidad de las personas físicas, por el que éstas debían responder con todo su patrimonio presente y futuro de las deudas contraídas, impidiéndoles seguir ejerciendo una actividad económica adecuada.

Por tanto, con la Ley de la Segunda Oportunidad, los autónomos endeudados podrán llevar a cabo una liquidación ordenada de su patrimonio, quedando exonerados de todo el endeudamiento generado hasta la fecha, aunque dicha liquidación no permita cubrir la totalidad de los pagos pendientes.
Ahora bien, ¡Cuidado! Esta exoneración no incluya algunas deudas contraídas con la Administración Pública.

Beneficios de la nueva ley:

  • Es más rápido que solicitar el concurso de acreedores porque hay plazos establecidos por ley y, aunque también puede ser largo y costoso, suele resultar mucho más ventajoso e interesante que cualquier otra alternativa.
  • Permite hacer borrón y cuenta nueva: esencialmente facilita salir de la Asnef y de otros ficheros de morosos, lo que no es poco ya que abrirá la puerta de muchos bancos y entidades a la hora de solicitar soluciones crediticias y ventajas fiscales, además de facilitar trámites administrativos y contrataciones de servicios básicos para comenzar la actividad empresarial.
  • Como acabamos de comentar, los autónomos endeudados podrán llevar a cabo una liquidación ordenada de su patrimonio, quedando exonerados de todo el endeudamiento
  • El endeudamiento contraído hasta la fecha queda incluido en el proceso, de forma que las reclamaciones judiciales que pudieran iniciarse a causa de los impagos formarán parte del procedimiento, evitándose así embargos y ejecuciones contra el patrimonio del deudor.

Desventajas de la Ley de Segunda Oportunidad:

  • El desconocimiento: Como su propio nombre indica esta ley, también conocida como beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho, perdona las deudas de los particulares, autónomos o empresarios que no puede asumir el pago. Sin embargo todavía son muchos los afectados que desconocen cuáles son sus efectos. Los expertos coinciden en que esta cuestión supone de los principales problemas para su aplicación, ya que muchos emprendedores, autónomos o particulares no saben que pueden acogerse a esta herramienta.
  • Falta de rapidez y agilidad: es un problema casi inherente a cualquier actividad que requiera de la administración y de la que tampoco se libra la aplicación de esta normativa.
  • No permite a los afectados negociar quitas de sus deudas con Hacienda o la Seguridad Social, que suelen ser las de mayor peso en el caso de los empresarios.
  • Se mantienen las deudas con las administraciones públicas, que en muchas ocasiones son las más cuantiosas.

La ayuda de un asesor fiscal

No obstante, en el caso de que estés en una lista de morosos, te recomendamos siempre que consultes con tu asesor fiscal de confianza para saber cómo actuar, ya que en ocasiones pueden producirse situaciones complicadas o difíciles de explicar. Por ejemplo, en el supuesto de que continuemos en la lista de morosos a pesar de haber solventado nuestras deudas y no sabemos el motivo. Y es que en esos casos deben ser los propios acreedores quienes comuniquen esta circunstancia.

 

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